lunes, 22 de febrero de 2010

Tranquilidad

Hoy, al recordar, he sentido una gran sensación de tranquilidad. Hacía mucho que no me sentía así, y simplemente ha sido una vaga sensación de lo que sentí en otra época que ahora me parece tan lejana y que nunca podrá volver. Me llegué a sentir a salvo en aquel lugar. Aunque nadie lo vea con buenos ojos, incluso yo nunca lo supe apreciar, era un lugar especial para mí. Donde ahí sí podía ser yo misma, que nada me pasaría. Y sí, podía estar tranquila, entre tanto humo negro rondando a mi alrededor. Qué lastima siento hacia la gente que nunca encontrará un espacio como el que yo tuve. Por ello me siento afortunada al pensar que lo que he poseído ha sido un gran regalo, y el no apreciarlo me pasó factura cuando todo se desvaneció y aparecí de nuevo en la realidad.

Siempre lo recordaré,
aunque me lo quieran quitar,
mio fue y mio será
este gran recuerdo.

domingo, 21 de febrero de 2010

En ningún sitio

¿Sabes qué es lo que está pasando? Al final moverme por mis impulsos me ha salido mal, y lo que más odio es la falsedad de la gente. Sí, me salió mal. Sí, ahora deberia irme con la cabeza gacha y no meterme en ningún problema. Pero no, lo que ha pasado es que ahora se ríen de mi, porque se sabe que lo falso es lo que duele. Y hacen ver que son amigos mios, cuando lo único que les interesa son grandes banalidades de su puta rutina. Yo les di la espalda, para encontrarme con un largo camino frente a mí, pero lo que ha pasado es que me han cerrado el camino y si me giro vuelvo a la misma vida donde nadie es real conmigo. ¿Qué me queda hacer? Ya no tengo un sitio hacia donde ir, ya no tengo a nadie a quien mirar a la cara sinceramente. Lo tuve. Lo perdí. Y ese tercer camino que siempre estaba abierto ante mí, aunque nunca quise tomar, ahora también se ha cerrado. Por lo tanto me he quedado en ningún sitio, en tierra de nadie. ¿O será este el espacio que se me ha dado para crear mis propias fronteras? ¿Crearé la tierra mia? Un sitio sin salida, un sitio aislado, un sitio cálido y familiar donde sólo estaré yo.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Interludio

Todos hablan, todos dicen, todos cuentan, pero nadie se para a mirar su alrededor. Y es muy triste que por simples ideas se decida iniciar lo que algunos llaman una vida merecida. Nadie merece ese derecho de elegir, a nadie le importa lo que algunos dicen y otros quieren desviar. Así que mejor continue cada loco con su tema.

A little pain


Aunque ya tenga música en el blog, no puedo hacer menos que dedicar un tiempo a escribir lo maravillosa que es para mí esta canción, lo mucho que ha significado y significará en mi vida, de todos los momentos que acabo pensando demasiado y ella me hace reflexionar si lo que hago está bien o no, lo que me ha ayudado unas simples notas!

Gratificante sensación

Aquellos pequeños respiros durante una batalla siempre se reciben con los brazos abiertos. Cuando un náufrago desesperado por sobrevivir a la gran tormenta que cae sobre él ve a lo lejos una pequeña isla, una pequeña luz, un pequeño rayo de esperanza. Esa sensación es mucho más que satisfactoria. En medio de la descomposición alguien te mira de manera sincera, tan acostumbrado a las falsas expresiones te quedas desconcertado y no sabes cómo actuar. Pero esa sensación que recorre tu cuerpo es tan grande que tu estado de ánimo se eleva por los aires.
Voy nadando por un mar de banalidad, falsedad, deseos y codicia, y lo único que me hizo salir de esa nube fue un simple gracias. Gracias por ayudarme. -sonrisas. suspiros- De nada.
Me ha hecho abrir los ojos. Como otro día dije, nadie confía en nadie, nadie quiere a nadie. ¿O seré yo la que ni confía ni quiere? De poco me sirve saberlo, no cambiará nada. Al menos yo no cambiaré. Y realmente eso es lo único que a uno le importa, aunque poca gente lo reconozca.

El once de agosto


Hace seis meses y nueve días, fue mi santo. No creo en Dios, y menos en los santos, pero hoy me he fijado que ese día fue mi santo. Y justo ese día es cuando escribí esto:

Si te paras a pensar, el hecho de ver sólo un color sería demasiado triste. Pero hay que reconocerlo, si has visto bien y de repente ves sólo el naranja, te empezaría a gustar más las cosas que nos rodean, como las cosas naranjas (u otro color), y seríamos más felices. Luego sentiríamos tristeza por no poder ver el verde, por eso, lo que hay que tener presente siempre es que hay que mirar (y no digo ver) los colores de la vida. Nuestro alrededor son todo colores y por eso tenemos que fijarnos, dejar a un lado los malditos problemas grises y sonreir cuando alguien nos sonria, o simplemente demostrar al mundo entero que estamos aquí, que no nos vamos a mover, y que hemos venido para hacer algo grande, algo para que pase a la historia, al menos a la historia de nuestra vida. Pequeña y feliz vida multicolor.

Esto me da mucho de qué pensar. Hace justo seis meses y nueve días yo era feliz. Yo tenía ganas de comerme el mundo. Yo creé planes para un futuro glorioso. Yo confiaba en las personas. Yo creía que estaba en este preciso lugar por algo. Yo soñé que era alguien. Y esa yo ha muerto.
No sé cuando volverá.
Creo que nunca más volveré a sentirme así.

Quizá sea mejor. Vivir de cara a los problemas te hace fuerte. Pero, ¿para qué vas a ser fuerte y "entrenarte" si luego no tendrás que enfrentarte a nada, porque seguirás cara a cara frente a ellos? Eso es una vida transparente.

Mi propio reflejo de mí

Es increible lo bien que te puedes sentir cuando escuchas tu CD favorito, increible lo animado que te notas, sin quererlo te mueves al compás de esas canciones, te ríes como nunca, sonríes por nada y por todo, no te sientes ni diferente ni alejado de nadie o nada... Sí, es increible. Y más increible es cómo se te queda la expresión de la cara cuando, sentado en tu sillón, la música se acaba y todo lo que antes te parecía una minucia o había dejado de importarte se te cae encima sin ningún miramiento. Sin quererlo vuelves a poner el CD, vuelves a notas aquella sensación de satisfacción, pero ahora tu mente no te deja tranquilo. Te has sentido bien, luego mal. Sólo piensas en que cuando acabe te sentirás fatal, desearás no haber apretado el botón de Play y todo lo bonito se habrá acabado. Por ello las lágrimas empiezan a caer lentamente por tu cara, tu no quieres. No quieres que ese bonito momento con tu canción lo estropee unas lágrimas sin sentido. Te ríes por no llorar más, y lloras, y ríes por lo estúpido de la situación. Nunca te has sentido así; nunca habías estado bien y mal, y menos por los sentimientos que despierta una canción. Una canción. Tú mismo ves la situación desde fuera y te da miedo, y la comprendes. Sí, la comprendes. Sea una canción, sea una persona, sea una situación, sea cualquier cosa tú nunca cambiarás. Al pensar eso te sientes mejor; siempre estarás con alguien, tú mismo.
Y en ese largo camino habrá muchas canciones, y personas, y situaciones que te harán ser como eres realmente. Finalmente conseguirás lo que temías no lograr, ser sencillamente feliz.


escuchando: the velvet underground

martes, 16 de febrero de 2010

No somos más que esto

Hoy mismo me ha llamado la atención esta frase "I get by the life".
El significado no es más que el que yo siempre he temido llegar a ser, del que he intentado, intento e intentaré huir. Vivir la vida simplemente; de una forma que sólo te las apañas para continuar viviendo, sin meterte en problemas o emociones. El ir haciéndote una vida de lo más banal y vacía. Eso es lo que siempre he temido. Lo que siempre se ha temido. Pero ahora, y sólo ahora, me doy cuenta de cuanta importancia tiene esto. Una vida simple... Una vida sin complicaciones, sin obstáculos o enredos. Eso nadie lo quiere, no? Siempre se habla de una vida llena, con alicientes y con ilusiones, llena de sueños y deseos que pueden cumplirse. Pero realmente no somos más que seres que habitan un lugar. Un lugar donde hay mushísimas más cosas, donde no somos (o no deberíamos ser) quién para cuestionar lo que ocurre. Porque verdaderamente sólo estamos aquí para convivir, y esa convivencia nos cansa y agovia.
Qué predecible es el ser humano, tan insignificante e igual.
Qué inferior.

Grandes ganadores inocentes

Todo el mundo se basa en las acciones de la gente. Si algo cae es por alguien, y si algo surge igual. Nada es lo que parece, pero todo lo que creemos que parece realmente surge de algo. Ya me he empezado a cansar de este juego estúpido que es el creerse Dios. Porque ahora se cree que la manipulación es diversión para uno mismo. Sinceramente, siento lástima al pensar que no se dan cuenta de que es por puro aburrimiento... Y eso me hace plantear algunas cosas; el por qué de ese aburrimiento que tanto hace y tanto quita, la sensación de igual hacia el resto de los individuos a los que se somete la repercusión, y cosas por el estilo. Me encanta pensar en las personas que creen tener el control, cuando lo único que son no es nada. Presas del día a día, del tiempo, de los sentimientos, del deseo. Lástima. Grandes mentes dominadas por algo tan humano. Adaptarse demasiado no es bueno. La gran cuestión es si los que están demasiado adaptados son ellos, lo indivíduos, o el resto. Qué gran grupo invisible, el resto. El resto de todo, de la sociedad, del juego del hombre, del manejo de las situaciones.
Qué cosas pasan y cuales dejan de pasar. Cuales son las importantes y cuales se salen de de mi propia periferia. Si creen que todo va bien, si creen que se divierten, ¿yo en qué creo? -una risa ahogada se escapa entre mis labios- Yo no creo en nada.