
Recordar el pasado siempre es duro. O eso siempre he pensado. Pero nunca me había pasado de verdad. Hoy mismo, ahora mismo, mi corazón no podría ir más rápido. Me ha dolido tanto abrir el pasado que no lo entiendo. Simples emociones destapadas, emociones que no recordaba. ¿Es por el miedo?¿Es el miedo que tengo que no me guste lo que soy? Necesito mi pasado para crearme un futuro, y me duele. Porque tan mal estaba antes que lo único que quería era cambiar radicalmente; y lo conseguí. Tanto que hasta he llegado a un punto que no he podido reconocer mis propias vivencias y sentimientos pasados. Antes lo veía más claro. Antes no sabía que lo veía más claro, y todo me parecia una total desilusión. Ahora todo me parece falso, banal. No quiero echar las culpas a nadie, porque realmente nadie las tiene. Pero ¿por qué me pasa esto?¿No poder entenderte? Sí, siempre se habla de lo mismo, pero hasta que no llegas a un punto realmete crítico no te das cuenta, y maldito punto crítico. Ya no sé ni lo que digo; me empiezo a rayar con todo y con nada, todo es un espejismo o todo es la simple realidad; no lo sé, nadie lo sabe. El problema aquí es que nadie confia en nadie, nadie piensa en nadie, nadie se preocupa de nadie, porque... ¿qué somos realmente? Nada. Pero nos empeñamos en pensar otra cosa, y no sé qué hago hablando de esto. Ahora lo único de que hablaba era del miedo que sientes hacia ti mismo, y de la sensación que se crea cuando crees que todo es un simple guión que nadie ha escrito y que cada uno lee como le da la gana.
Nada.
Nada.
Nada.
Emoción.
Todo tiene una explicación,
quizá.
Nada.
Nada.
Nada.
Emoción.
Todo tiene una explicación,
quizá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario